
El 62 % de los jóvenes colombianos piensa que el uso de celulares debería permitirse en colegios y universidades, pero con algunas restricciones, mientras que el 24 % considera que
debería estar prohibido y el 12 % está de acuerdo en su utilización sin restricciones, según lo revela el décimo estudio de percepción ¿Qué piensan, sienten y quieren los jóvenes en Colombia?, de la Universidad del Rosario, Cifras & Conceptos, El Tiempo y la fundación Hanns Seidel.
El 33 % de los jóvenes encuestados considera que el uso del celular en centros educativos no es nada positivo, el 25 % muy positivo y el 43 % tiene una opinión neutra. El 48 % cree que tiene un impacto negativo en el rendimiento académico de los estudiantes en los colegios y/o universidades, frente a un 45 % que lo considera positivo.
Para los jóvenes, la principal desventaja del uso de celulares en colegios y/o universidades es que aumenta la distracción en clase (59 %). Le siguen, aunque en menor porcentaje, dependencia a la tecnología (13 %), interrupción de clases (7 %), reducción de la interacción social de los jóvenes (6 %), aumento de la posibilidad de hacer trampa en los exámenes (6 %), acoso cibernético (5 %) y facilidad de acceso a contenido sexual y/o pornográfico (3 %).
El 63 % de los encuestados considera importante establecer políticas claras sobre el uso de celulares en los colegios y/o universidades. Creen que las políticas o medidas más efectivas para regularlos serían establecer espacios de uso (39 %), permitirlos solo bajo supervisión del docente (35 %), prohibir completamente el uso de celulares durante las clases (19 %) y reforzar los castigos y sanciones por mal uso de los celulares dentro del colegio y/o universidad (6 %).
Este análisis de la Universidad del Rosario, Cifras & Conceptos, El Tiempo y Hanns Seidel Stiftung, se realizó entre 1.894 personas entre los 18 y 32 años de edad de diferentes niveles socioeconómicos, en las zonas urbanas de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cúcuta, Quibdó, Montería, San Andrés, Arauca, Pereira, Pasto y Bucaramanga, encuestados que representan un universo 4 millones 280 mil de jóvenes.
Fuente Universidad del Rosario