La Ruta Nacional Los Libertadores, en jurisdicción del municipio de Hato Corozal, se encuentra en estado crítico y al borde de la incomunicación total. La fuerza del río Casanare ha arrasado con más de 200 metros de la banca, dejando a su paso un escenario de desastre que tiene a los habitantes, transportadores y productores agropecuarios en lo que ellos mismos describen como “un limbo”.
A casi ocho días de la emergencia, la frustración crece ante la ausencia de una intervención contundente por parte del Instituto Nacional de Vías (INVÍAS), entidad responsable del mantenimiento de este importante corredor nacional.
Una comunidad incomunicada y en la incertidumbre
La situación es de extrema gravedad. El colapso de la vía no solo impide el tránsito normal, sino que ha paralizado la dinámica económica y social de la región. Los más afectados son los finqueros y transportadores que no han podido movilizar sus productos y alimentos, enfrentando millonarias pérdidas.
Además, la emergencia tiene un impacto directo en el acceso a servicios básicos. Las ambulancias no pueden transitar, y la ruta escolar está suspendida, dejando a los niños de la zona sin la posibilidad de asistir a sus colegios. La líder comunitaria de la vereda Puente Casanare, Sunilda Córdoba, alzó la voz en representación de los afectados: “Aquí nosotros no necesitamos plata, necesitamos es las obras, necesitamos las cosas que se hagan”, expresó con evidente preocupación.
Gestiones locales y el llamado urgente al Gobierno Nacional
Ante la crisis, las autoridades locales han intentado buscar soluciones temporales. El Gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, a través de la oficina de Gestión del Riesgo, ha comprometido maquinaria para habilitar un corredor humanitario. Sin embargo, la habilitación de este paso alterno de emergencia se encuentra estancada a la espera de que la Alcaldía de Hato Corozal o el propio INVÍAS logren un acuerdo para obtener los permisos de paso con el propietario del predio contiguo a la zona del derrumbe.
Hasta el momento, los esfuerzos locales, que han incluido la presencia del Secretario de Gobierno del municipio, delegados de Gestión del Riesgo Departamental y el Diputado Jorge Eduardo, no han sido suficientes para resolver la crisis de fondo, que requiere de la intervención de la autoridad nacional.
El llamado de la comunidad, de los gremios y de las autoridades locales es unísono y urgente: se solicita al director del INVÍAS que fije su mirada en La Ruta Los Libertadores. La situación requiere de una intervención inmediata y definitiva que devuelva la conectividad a esta región que hoy se encuentra aislada por la furia del río Casanare y la aparente lentitud administrativa.
Redacción Radio Noticias Casanare
