La representante a la Cámara por Casanare, Arledy Alvarado, exigió al Gobierno Nacional la implementación de un plan especial de seguridad para el departamento, tras el atentado con carro bomba contra el peaje San Pedro, en Villanueva, que dejó personas heridas, cuantiosos daños materiales y la muerte de cientos de aves.
El pronunciamiento fue presentado ante la plenaria de la Cámara de Representantes, donde la congresista rechazó el ataque ocurrido el pasado 23 de octubre y pidió acciones concretas para reforzar la seguridad en las carreteras y proteger a la población.
“¡Ya basta de discursos! Casanare necesita autoridad, seguridad en sus carreteras y acciones concretas para proteger a nuestra gente”, afirmó Alvarado, al reclamar una respuesta del Gobierno Nacional frente a los hechos de violencia registrados en el departamento.
Pide mayor presencia de la Fuerza Pública en las carreteras
Entre las medidas solicitadas, la representante planteó militarizar las vías de Casanare y fortalecer la presencia de la Fuerza Pública, con el propósito de mejorar las condiciones de seguridad y prevenir nuevos ataques.
La congresista también pidió verificar las presuntas amenazas contra mandatarios locales que, según lo expuesto en su pronunciamiento, serían atribuidas al Frente 28 de las FARC. La situación requiere verificación por parte de las autoridades para establecer el origen y alcance de las intimidaciones denunciadas.
Alvarado insistió en que la respuesta institucional no debe limitarse a pronunciamientos de rechazo, sino traducirse en medidas que permitan proteger a las comunidades, a los transportadores y a quienes transitan por las carreteras del departamento.
El atentado también dejó graves afectaciones ambientales
El ataque contra el peaje San Pedro no solo afectó a las personas y la infraestructura. La explosión también provocó la muerte de cientos de aves y dejó otros ejemplares lesionados, una consecuencia que amplió el impacto de la acción violenta sobre la fauna silvestre de la región.
El balance reportado por Corporinoquia fue de 375 aves muertas y 69 rescatadas, cifras que dimensionan las consecuencias ambientales de la explosión y el daño ocasionado a la fauna que habita en el sector.
La afectación se suma a las lesiones de personas y los daños materiales registrados tras el atentado, que volvió a poner en discusión las condiciones de seguridad en las vías de Casanare.
“No podemos esperar a que ocurra otra tragedia. ¡La seguridad de los casanareños debe garantizarse con hechos, no con promesas!”, concluyó la representante.
La exigencia de Alvarado se suma a los llamados para que el Gobierno Nacional y las autoridades de seguridad adopten medidas frente a la violencia en el departamento. El principal desafío será traducir esas solicitudes en acciones verificables de prevención, protección y control territorial.
Fuente y Fotografía Of prensa H.R. Arledy Alvarado
