La acumulación de residuos en las calles, la falta de vehículos compactadores y la escasez de personal operativo tienen en jaque a la Empresa de Servicios Públicos de Aguazul (ESPA S.A. E.S.P.). Durante el reciente debate de control político adelantado en el Concejo Municipal, la crisis de limpieza que atraviesa la localidad quedó en evidencia no solo por las cifras, sino por el evidente malestar de los habitantes.
Uno de los momentos de mayor tensión de la jornada lo protagonizó la ciudadana Dora Calderón, quien intervino en la plenaria en representación de decenas de usuarios afectados. Calderón lanzó un contundente llamado de atención a la administración municipal y a la gerencia de la entidad, encabezada por Leonardo Barón, advirtiendo sobre la disposición de los vecinos a tomar vías de hecho si la situación no mejora.
“Si no pasan recogiendo las basuras, nosotros nos vamos a ir a dejarlas a la Alcaldía”, afirmó Calderón, señalando que esa propuesta le ha llegado reiteradamente a través de grupos comunitarios donde la paciencia de la gente llegó a su límite.
La vocera cuestionó además la coherencia entre las deficiencias del servicio y los cobros aplicados en la factura mensual. Según detalló, el costo acumulado por concepto de comercialización, barrido, recolección, transporte y disposición final ronda los 20 mil pesos por usuario, independiente de los consumos de agua y alcantarillado.
“Lo menos que esperamos como usuarios es que nos cumplan con todo lo que nos están cobrando”, recriminó, al tiempo que puso en duda la inminente llegada de un nuevo vehículo recolector anunciado por el gerente en medios locales.
La intervención cerró con dos exigencias puntuales para la dirección de ESPA: la presentación inmediata de un plan de contingencia real mientras se soluciona el déficit de flota, y el esclarecimiento del impacto financiero que tendrá la adquisición de nueva maquinaria en la tarifa que pagan los aguazuleños.
Fuente Concejo Municipal de Aguazul
