La Oficina Territorial para la Gestión del Riesgo de Desastres (OTGRD), hizo un llamado a la comunidad de Yopal, para fortalecer las acciones de reducción del riesgo frente a la probabilidad de incendios forestales, a raíz de la temporada disminución de lluvias, que se presenta durante el primer trimestre del año.
De acuerdo con el boletín de alertas climáticas que emite Corporinoquia, en enero la región de la Orinoquia presenta condiciones variables: mientras que en el oriente de Casanare se registran precipitaciones por encima de lo normal, en la zona central, donde se está localizado Yopal, se evidencian déficit de precipitaciones entre un 20% a 30%, lo que incrementa la sequedad de la vegetación y, por ende, el riesgo de incendios forestales.
Para febrero, se espera una disminución más marcada de las precipitaciones en gran parte de la Orinoquia, con disminución entre el 30% y el 60%, afectando especialmente varias zonas del departamento. En marzo, aunque se prevé un comportamiento más cercano a los promedios climatológicos, con variaciones que no superan el 10%, las condiciones de sequía acumulada en los meses anteriores continúan representando un factor de riesgo, especialmente en áreas rurales con pastizales y cobertura vegetal seca.
Aunque las alertas por incendios forestales se concentran actualmente en municipios de Vichada, las autoridades advirtieron que Yopal no está exento del riesgo, especialmente en los sectores rurales, rondas hídricas, áreas de pastos y sitios con vegetación afectada por las temperaturas.
Por tal motivo, el jefe de la Oficina Territorial de Gestión del Riesgo de Yopal, Capitán Harbey Ramírez Ávila, hizo algunas recomendaciones para reducir el riesgo ante eventualidades climáticas:
“Se invita a la ciudadanía a adoptar medidas como apagar completamente las fogatas y brasas después de su uso, no arrojar colillas de cigarrillo, fósforos o residuos inflamables en zonas verdes, no dejar botellas o vidrios que puedan concentrar la radiación solar y reportar de inmediato cualquier conato de incendio a los organismos de emergencia, además de recoger las basuras cuando se termina el paseo de olla en los ríos”, sostuvo el funcionario.
De igual forma, se instó a las autoridades y organismos de socorro a mantener activos los planes de prevención y atención de incendios forestales, así como garantizar la disponibilidad de equipos y personal para la atención oportuna de emergencias.
Cabe destacar que la combinación de altas temperaturas, baja humedad y actividades humanas sin precaución puede generar emergencias ambientales de gran impacto y se evidencia en el mes de enero del año anterior cuando se registraron 70 eventos asociados a incendios de cobertura vegetal en el municipio, con un área afectada de 15.529 m² y un impacto de 224 hectáreas.
En el primer trimestre del año 2025 (enero, febrero y marzo), la cifra ascendió a 243 eventos, afectando un total de 71.287 m² y aproximadamente 907 hectáreas, lo que evidencia la alta incidencia de este tipo de emergencias, por lo que este año la meta institucional es reducir significativamente esta cifra mediante acciones de prevención y corresponsabilidad ciudadana.
“Reducir el riesgo es la herramienta más efectiva para evitar desastres. La participación responsable de la ciudadanía nos ayuda a proteger nuestra ciudad”, reiteró Ramírez Ávila.
