La tranquilidad de la vereda Aguablanca, en el municipio de Támara, se vio interrumpida por la explosión de una mina antipersonal que dejó gravemente herido a un habitante de la zona mientras realizaba labores agrícolas. El incidente ocurrió en una región marcada por la presencia de grupos armados como el ELN y estructuras residuales, responsables de la instalación indiscriminada de estos artefactos.
Este hecho ha generado un profundo sentimiento de rechazo y zozobra en el norte de Casanare donde la comunidad condenó enérgicamente la violencia y los métodos el uso de estos métodos de guerra que no distinguen entre combatientes y civiles, convirtiendo el territorio en un campo de peligro constante y vulnerando el derecho fundamental de los campesinos a trabajar su tierra en paz.
Tras el estallido, la propia comunidad alertó a las tropas del Ejército Nacional en la zona. Socorristas militares le brindaron los primeros auxilios y, tras estabilizarlo, coordinaron con la Fuerza Aeroespacial Colombiana su evacuación en un helicóptero hacia la ciudad de Yopal, donde actualmente recibe atención médica especializada en el Hospital Regional de la Orinoquia.
Fuente y Fotografía Brigada XVI del Ejército
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