Casanare se sitúa a la vanguardia nacional al oficializar la protección de los animales en situaciones de crisis. Tras una audiencia pública en la Asamblea Departamental, se aprobó la modificación de la Ordenanza 009 de 2012, que rige el Fondo Departamental de Gestión del Riesgo, con el fin de incluir formalmente la atención y el cuidado de los animales en los protocolos de emergencia.
Esta actualización normativa no es un capricho regional, sino un paso firme en el cumplimiento de la Ley 2474 de 2025. Dicha ley modificó la normativa nacional (Ley 1523 de 2012) para garantizar que, ante desastres naturales como inundaciones o sequías, los animales no queden en el olvido y reciban la asistencia necesaria.
¿Qué cambia para el departamento?
Con este ajuste, el sistema de gestión del riesgo ahora tiene la obligación legal de contemplar acciones específicas para la evacuación, atención y entrega de ayudas tanto para mascotas como para animales de granja. Wilson Porras, director de Gestión del Riesgo, destacó que Casanare es prácticamente el primer departamento del país en incorporar esta normatividad en sus estatutos, lo que permitirá destinar recursos específicos para este fin.
Aunque el departamento ya venía realizando labores de apoyo, como la entrega de alimento (purina) y evacuaciones gracias al impulso de la gestión social, la nueva medida le da un carácter formal y permanente. Durante la socialización, en la que también participó el director de Planeación, Alfonso Cárdenas, se aclaró que esto permitirá una respuesta mucho más integral para las familias afectadas, entendiendo que sus animales son parte fundamental de su entorno y sustento.
Un respaldo total en la Asamblea
El ambiente en la Asamblea fue positivo, y los diputados resaltaron el trabajo que el equipo de Gestión del Riesgo ha venido realizando frente a las recientes calamidades en la región. La audiencia sirvió para despejar dudas de la comunidad y para ratificar el compromiso de la Gobernación con una visión de riesgo que protege toda forma de vida.
Con este avance, Casanare no solo ajusta su legislación a los estándares nacionales, sino que envía un mensaje claro de sensibilidad y eficiencia, asegurando que, en la próxima emergencia, nadie —ni siquiera los que no tienen voz— se quede atrás.
Ing Wilson Porras
Dtor Gestión del Riesgo de Desastres de Casanare


