El comercio entre Colombia y Venezuela continúa mostrando un desempeño positivo en 2025. De acuerdo con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), durante el periodo enero – septiembre, el intercambio comercial entre ambos países alcanzó US$858,4 millones FOB, lo que representa un incremento del 9%, frente al mismo periodo de 2024. La balanza comercial se mantuvo superavitaria para Colombia, con US$701 millones FOB.
A este comportamiento se suma el dinamismo de las exportaciones. Entre enero y octubre, las ventas de Colombia hacia Venezuela alcanzaron US$875,5 millones FOB, lo que refleja un crecimiento del 10,5%, frente al mismo periodo del año anterior. Esta expansión ha estado impulsada por el envío de mercancías en 89 grupos de productos y 2.577 partidas arancelarias, demostrando una relación comercial diversificada y en consolidación.
En el desagregado por sectores, se destacan los siguientes capítulos arancelarios entre enero y octubre:Materia plástica y manufacturas: US$104,1 millones Grasas y aceites animales o vegetales: US$72,7 millones Fundición, hierro y acero: US$51,6 millones Jabones y preparaciones de limpieza: US$51,3 millones Azúcares y artículos de confitería: US$46,0 millones Aceites esenciales y productos cosméticos: US$42,1 millones En el análisis por productos específicos, los envíos más representativos del año han sido: Artículos de confitería sin cacao (incluido el chocolate blanco).
Aceite de soja y sus fracciones.
Agentes de superficie orgánicos.
Aceites de petróleo y sus derivados.
Leche y crema concentrada con azúcar.
El dinamismo exportador también se refleja en la amplia base empresarial: 1.143 empresas colombianas participaron en el comercio hacia Venezuela, con representación de 26 departamentos, lo que confirma una participación territorial diversa y un tejido productivo activo en la oferta al mercado venezolano.
En cuanto a las perspectivas económicas de Venezuela para el cierre de 2025, muestran señales favorables. El PNUD estima un crecimiento del 6,9% para la economía venezolana, mientras que la CEPAL proyecta una variación cercana al 6%. Por su parte, el FMI prevé un crecimiento más moderado, alrededor del 0,5%.
A pesar de las diferencias, el balance general apunta a una economía en gradual recuperación, lo que abre oportunidades para los empresarios colombianos de cara a 2026, especialmente en sectores industriales, agroindustriales y bienes de consumo.
Al respecto, el presidente ejecutivo de la Cámara Colombo Venezolana, Juan Gabriel Pérez, señaló: “Las cifras de 2025 reflejan un comercio en recuperación, más diversificado y con un potencial que sigue creciendo. La cercanía logística, la complementariedad productiva y la confianza empresarial están consolidando un intercambio más estable y de largo plazo. Para 2026 vemos oportunidades claras para ampliar la oferta colombiana y fortalecer los encadenamientos que unen a ambos países”.
