Marcelo Bielsa analizó la igualdad de Uruguay ante Cabo Verde con una lectura que apunta directamente a una decisión táctica: ceder el protagonismo en el arranque del segundo tiempo derivó en el gol que privó a la Celeste de sumar tres puntos. Con dos empates en dos partidos, el técnico reconoció que su equipo mereció ganar los dos encuentros y que la responsabilidad recae sobre él. Lo que viene es el partido más exigente del grupo: España, con la obligación de ganar.
El empate 2-2 ante Cabo Verde en Miami dejó a Uruguay con apenas dos puntos en el Grupo H del Mundial 2026, una cifra que Bielsa no dudó en calificar de insuficiente. “Haber empatado dos partidos que eran ganables duele; es más, creo que no hay duda de que merecimos ganar el partido con Arabia y el partido de hoy. Aun con los goles que recibimos, los deberíamos haber ganado”, afirmó el entrenador en conferencia de prensa.
La lectura del técnico sobre el desarrollo del partido fue precisa respecto a los momentos que definieron el resultado. En su análisis posterior al encuentro, señaló que la presión inicial fue el arma que permitió a Uruguay marcar diferencias: “La presión nos permitió marcar diferencias en un principio”. Pero ese dominio no se sostuvo. “Lo determinante para el resultado fue que cedimos el protagonismo justo en un momento donde lo conveniente hubiera sido mantener esa presión sobre el rival. Cuando cedimos ese protagonismo, las diferencias se acortaron y el rival terminó mostrando cosas que nosotros estábamos en perfectas condiciones de evitar”, completó.
Ese momento al que Bielsa alude con mayor énfasis fueron los primeros quince minutos del segundo tiempo. El técnico describió con exactitud qué ocurrió en esa franja del partido: “El mensaje que dio el rival fue ‘tengan la pelota e intentemos evitar el tercer gol’. Nosotros no logramos crear peligro en esos quince minutos y, por el contrario, recibimos un gol en contra. Esa es mi conclusión”. El tanto de Hélio Varela, tras un error en el fondo de la defensa de Mathías Olivera y una salida en falso de Fernando Muslera, selló el 2-2 que privó a Uruguay de la victoria.
Sobre los errores defensivos que habilitaron los goles rivales, Bielsa fue directo al señalar la cadena de responsabilidades: “Los errores de organización que comete un equipo siempre son responsabilidad del entrenador”. Al mismo tiempo, reconoció que esas fallas tuvieron un costo alto: “Cuesta muchísimo conseguir un gol, y recibir dos como los que recibimos ayuda a que un rival que, desde mi punto de vista, tiene menos recursos que Uruguay, diga presente en el partido”.
Respecto a los cambios que realizó durante el encuentro, el técnico explicó que sus decisiones respondieron a las necesidades que le fue planteando el juego. “Fui respondiendo a los momentos del partido con las modificaciones que creí que eran necesarias”, indicó, aunque reconoció que las variantes no produjeron el efecto esperado: “Probablemente lo que se puede percibir es que esas variantes no generaron cambios importantes en el comportamiento del equipo”.
El ingreso de Brian, Darwin Núñez y Nicolás de la Cruz buscó resolver el déficit ofensivo. “Me parece que a lo mejor puede que esas modificaciones se interpreten como tardías, pero no estoy seguro de que sea así”, aclaró.
El caso de De la Cruz merece un apartado propio dentro del análisis del técnico. Bielsa reconoció que el volante llegó al Mundial con escasos minutos en el primer semestre con Flamengo y que su situación física condicionó el uso que le dio en el torneo. “Él ha hecho muchos esfuerzos para resolver su llegada al Mundial teniendo muy pocos minutos en el primer semestre con Flamengo”, dijo, y agregó: “Ha hecho un esfuerzo muchísimo más grande y yo finalmente no le otorgué la posibilidad de mostrar la cantidad de minutos que realmente puede absorber; lo fui ubicando estrictamente de acuerdo a las necesidades que me planteó el juego”.
