Dos días después de los dos terremotos que, con diferencia de menos de un minuto, sacudieron a Venezuela se desconoce la magnitud de la tragedia ya que ante la falta de la maquinaria requerida se ha dificultado la búsqueda de sobrevivientes en los centenares de edificios y viviendas colapsados.
Y aunque la zona más castigada por los dos fuertes sismos fue La Guaira, población costera vecina a Caracas y donde está el aeropuerto más importante del país, inhabilitado por el sismo, también algunas zonas de Caracas fueron gravemente afectadas.
Desde la noche del miércoles, minutos después de los remezones que generaron pánico en la población, cientos de venezolanos desesperados se convirtieron en afanados rescatistas y escarbando entre los escombros de las edificaciones colapsadas encontraron varios sobrevivientes, pero también muchos fallecidos.
El balance de víctimas mortales fue subiendo con el pasar de las horas y la intensa búsqueda de equipos de socorro (nacionales y los primeros extranjeros en llegar) y voluntarios. La noche de este jueves, el ministerio de Salud de Venezuela dio cuenta de 235 fallecidos, 1.250 heridos, 250 edificaciones colapsadas y un número sin determinar de desaparecidos. Admitió que esos números pueden aumentar a medida que se avance en la remoción de escombros.
“Lamentablemente hemos recibido alrededor de 235 pacientes que llegan sin signos vitales o fallan al momento de llegar a nuestros establecimientos de salud”, dijo el ministro de Salud, Carlos Alvarado.
Los rescates avanzan lentamente, y hay cuerpos aún visibles bajo los escombros, comentaron las autoridades sanitarias que comenzaron a coordinar labores con expertos de búsqueda y rescate que provenientes de diferentes países latinoamericanos comenzaron a llegar a la capital venezolana, entre ellos los colombianos (60 rescatistas y cuatro caninos especializados)
Los residentes escucharon por horas a tres personas bajo los escombros. “Están con vida, le decimos que no fuercen la voz, que respiran corto”, explicó Antonio Bermúdez, de 45 años. Las familias querían sacarlos, pero era imposible mover las placas de concreto con las herramientas caseras que tenían.
En otra zona los residentes contaron que escucharon a una niña atrapada llorar por horas. Murió poco después.
Un médico del hospital Domingo Luciani en Caracas dijo que los niños rescatados llegan en ambulancia solos. Algunos dan su nombre y otros llegan con el nombre escrito en marcador en una cinta atada a la muñeca, dijo.
La presidenta Delcy Rodríguez, que asumió el poder de forma interna tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, visitó La Guaira donde periodistas de la AFP constataron saqueos, y la declaró “zona de desastre”.
La mandataria anunció la creación de un fondo inicial de USD 200 millones, con recursos provenientes del Fondo Monetario Internacional para hacer frente a la situación y la reconstrucción de infraestructuras y hospitales, además de las viviendas para quienes perdieron sus casas por el doble sismo.
Su hermano, el jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, dio en la tarde un primer balance de la tragedia y agradeció las ayudas anunciadas por decenas de países, entre ellos Estados Unidos que además de ofrecer una ayuda de USD 150 millones puso rumbo a las costas venezolanas buques y aviones militares con personal médico y de rescate.
Rodríguez detalló un primer balance de las infraestructuras destruidas, especialmente en el estado de la Guaira, pero también dijo que hubo destrucción grave en las zonas de Caraballeda y Playa Grande, incluidos ocho hospitales y veinte centros comerciales.
Tras agradecer el respaldo inmediato de la comunidad internacional, pidió a la ciudadanía que colabore con las autoridades, mantenga la calma y permanezca unida ante la catástrofe. “La principal misión es dejar de lado cualquier forma de diatriba, de situación que nos divida y convertirnos en una sola fuerza (…) que colabore y atienda a las personas que han sufrido los rigores de la tragedia”, indicó.
En redes sociales abundan los pedidos de información por desaparecidos, muchos en La Guaira. Las personas consultan listados que despliegan los hospitales públicos con nombres de heridos.
“Mi casa se cayó completa, perdí familia, se murió mi suegra, tengo a mi hija desaparecida, no la consigo”, dijo en La Guaira Jean Alexander Capote, de 48 años, frente a un edificio de más de 15 pisos que perdió varias paredes en los temblores.
Cerca de ahí, hombres y mujeres salían de un comercio saqueado con bolsas llenas de productos.
El primer sismo ocurrió a las 18H04 locales (22H04 GMT) del miércoles, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Le siguió casi un minuto después del de 7,5, el más potente que ha sacudido Venezuela desde 1900.
La fuerza de estos terremotos se sintió en otros estados y hasta en Colombia. Desde entonces se reportaron más de 130 réplicas.
Venezuela es un país sísmico, aunque desde 1997 no se registró un gran terremoto. El último de gran magnitud fue en Cariaco, población costera al noreste, y dejó 73 muertos. El último en Caracas fue en 1967 con 236 fallecidos.
Fuente y Fotografía El NuevoSiglo.com / AFP
