Nazario Humo Meta, nacido en la vereda Rincón Hondo, a las orillas del rio Ariporo, creció ayudando a sus padres en las labores de la finca, pero su anhelo era tocar un instrumento musical; entre oficios, regaños y a escondidas, hizo tablitas para ir construyendo poco a poco sus instrumentos.
El tiempo, la perseverancia y las canas le han dado la sabiduría para construir con sus manos los instrumentos que hoy representan la identidad y la música llanera: Cuatros, Arpas, Maracas y Bandolas, en su mayoría Bandolas, por su mayor demanda en el municipio de Maní, en donde se radicó ya hace varios años y hace parte del concierto de bandolas de los adultos mayores, de aquellos músicos que construyeron un legado en esta tierra.
Don Nazario, es el ultimo lutier de Maní, no hay relevo generacional, ni jóvenes que practiquen este oficio en el municipio, tampoco acciones para que este tenga una garantía de continuidad, o que fusione la experiencia de su generación, con la modernidad, la tecnología de las nuevas generaciones.
Gracias a la articulación, el interés y empeño del Viceministerio de los Patrimonios, las Memorias y Gobernanza Cultural, el Plan Nacional de Músicas para la Convivencia que junto a la Universidad de los Andes, Facultad de Artes y Humanidades, se interesaron en esta acción que busca salvaguardar la memoria del proceso, dignificar el oficio y proteger los saberes que no se pueden copiar.
Del 4 al 8 de mayo se realizó el taller de lutería en Bandola Criolla, en donde los estudiantes de diferentes pregrados pudieron aprender, cortar, lijar, acariciar la Bandola y apropiarse de ella, para finalmente conocer su sonoridad; construyeron junto al maestro Nazario este instrumento musical en dos horarios, uno en la mañana con la asistencia de lutieres de la capital y en la tarde, estudiantes de la universidad.
Para conocer un poco más acerca de la manifestación, también se realizó el conversatorio, que contó con la participación de los estudiantes que conocieron acerca de las Músicas y Practicas Asociadas a la Bandola Criolla de Maní, con la participación de la viceministra Saia Vergara, el maestro Nazario Humos y dos lutieres más de la región, Fredy Landines por Casanare y Julián Valdés del Vichada, con el fin de garantizar el aprendizaje y relevo generacional en la región de la Orinoquía.
Desde mi labor como Gestora Cultural, agradezco al Viceministerio y a la Universidad, el interés, espacio y las acciones en pro de la salvaguardia del sistema patrimonial de la manifestación, y el reconocimiento al maestro Nazario que ha dedicado su vida a este oficio y que busca abrir un lugar en las nuevas generaciones.
Fuente y Fotografía Periodista Natalia Caicedo

