La sede del Hospital Antiguo del Hospital Regional de la Orinoquía (HORO) se transformó este sábado en un escenario de esperanza y regocijo. Desde las primeras horas de la mañana, decenas de familias llegaron con sus hijos, movidas por el sueño de acceder a procedimientos médicos que, de otro modo, serían inalcanzables.
Esta jornada de valoraciones marca el inicio de una misión humanitaria que busca devolver no solo la movilidad, sino la sonrisa a cerca de 300 niños y niñas de la región y departamentos vecinos.
Cada diagnóstico realizado por los especialistas es una puerta que se abre hacia un futuro con mejores oportunidades. El objetivo primordial de estas intervenciones, lideradas por la Fundación Manos a la Obra, es lograr que los menores obtengan una mano funcional, permitiéndoles realizar tareas cotidianas como escribir, agarrar un juguete o ir al colegio con dignidad. “Queremos que estos niños puedan ir al colegio, puedan jugar, puedan escribir; nuestra misión es función”, explicaron los expertos durante la jornada.
Este logro es el resultado de una gestión incansable bajo el liderazgo de Andrés Ávila, gerente del HORO, quien ha trabajado para que estas cirugías reconstructivas sean una realidad 100% gratuita para la población más vulnerable con el apoyo del Cirujano de la entidad y miembro de la Fundación Manos a la Obra, Guillermo González y Aida García Representante de la Fundación Manos a la obra.
La jornada cuenta con el respaldo de un equipo de más de 30 cirujanos de mano, incluyendo expertos internacionales de Alemania, Chile y México, quienes se han sumado a esta causa profundamente humana.
Tras las evaluaciones de este sábado, los pequeños seleccionados serán intervenidos los días 12, 13 y 14 de junio en las instalaciones del Hospital Regional. El compromiso no termina en el quirófano, pues la misión garantiza el seguimiento postoperatorio y las terapias necesarias para asegurar que el cerebro de los niños aprenda a usar sus “nuevas” manos, aprovechando su plasticidad cerebral.
Hoy se valoran historias; en junio, se transformarán vidas. El agradecimiento de la comunidad hacia la Fundación Manos a la Obra y al personal del HORO es inmenso, pues cada caso que pasa por sus manos toca profundamente el corazón de un departamento que hoy celebra la vida y la esperanza.
Fuente y Fotografía Hospital Regional de la Orinoquia

