El homicidio de Campo Elías Urrutia, reconocido líder y productor del sector agropecuario en Casanare, ha generado un profundo repudio y preocupación entre agricultores, dirigentes gremiales y ciudadanos que se identifican con el trabajo honesto y el desarrollo del campo.
El crimen, que aún permanece en la impunidad, ha sido calificado por representantes del sector rural como un golpe a la asociatividad, al liderazgo social y a la tranquilidad del campo, en un departamento donde la producción agrícola ha sido históricamente un pilar de la economía y el tejido social. Productores y voceros comunitarios coinciden en que este hecho no solo arrebató la vida de un hombre respetado, sino que también envió un mensaje de intimidación que no puede normalizarse.
Ante la gravedad del caso, las autoridades anunciaron una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables del homicidio. La divulgación de este ofrecimiento busca incentivar la colaboración ciudadana, bajo absoluta reserva, para avanzar en las investigaciones y garantizar que el crimen no quede sin castigo.
Desde distintos municipios, agricultores y líderes sociales han reiterado el llamado a la justicia, al tiempo que pidieron mayores garantías de seguridad para quienes trabajan por el desarrollo rural y la organización del sector productivo. El clamor es unánime: esclarecer este homicidio es una deuda con la memoria de Campo Elías Urrutia y con una comunidad que exige vivir y trabajar sin miedo.
